El glifosato es el principal componente del herbicida más vendido del mundo, Round-Up, de Monsanto. Está en parques, cultivos y alimentos. Y ha sido clasificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”.


• La OMS ha calificado este herbicida de Monsanto, el más vendido del mundo, como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”
• En España están autorizados 125 productos que contienen glifosato, usados en la agricultura, silvicultura y jardinería
• Greenpeace ha iniciado una recogida de firmas para pedir al Gobierno que defina una hoja de ruta para prohibirlo.


Recientemente, la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, perteneciente a la Organización Mundial de la Salud (OMS), elevó el riesgo del glifosato y anunció que es “probablemente cancerígeno para los seres humanos”. Según los parámetros de la OMS, esta clasificación se basa en la “evidencia limitada” en seres humanos pero una “fuerte evidencia” de que es cancerígeno para los animales. Además, también se sospecha de que actúa como un disruptor endocrino y que es tóxico para la reproducción.
En España están autorizados 125 productos que contienen glifosato (10 de ellos autorizados hasta 2017, cuando la autorización en la UE termina el 31/12/2015) y se utilizan ampliamente en la agricultura, silvicultura (cuidado de los bosques) y jardinería. Por tanto, está presente en campos, parques y cunetas y también en el agua, el aire y los alimentos. Los científicos han encontrado este “probable” carcinógeno humano incluso en el cuerpo humano.
El glifosato es un herbicida que se puede aplicar sobre una amplia variedad de plantas que fue por primera vez comercializado por Monsanto con el nombre de Round-Up en la década de 1970. Desde que su patente caducó en el año 2000, numerosas compañías producen hoy glifosato con diferentes nombres comerciales, sin embargo el Round-Up de Monsanto sigue siendo el herbicida más vendido en el mundo y reporta a la compañía unos beneficios astronómicos. En 2014, la venta del producto ha representado un tercio de las ventas totales de Monsanto. Su uso se ha incrementado exponencialmente desde que se autorizaron los primeros cultivos transgénicos tolerantes al glifosato.
"La clasificación del glifosato como “probablemente cancerígeno para los seres humanos” es solo una demostración más de los peligros y del fracaso de la agricultura industrial. “Este veneno se ha encontrado en nuestros cuerpos, incluso en la leche materna”, ha afirmado Luís Ferreirim, responsable de la campaña de agricultura de Greenpeace España. ”Con nuestra salud no se juega. El Gobierno español debe aplicar el principio de precaución y suspender inmediatamente el uso del glifosato, hasta que se complete su reevaluación en la UE", ha añadido.
El informe recientemente publicado por Greenpeace “Los plaguicidas y nuestra salud: una preocupación creciente” muestra cómo los agricultores, sus familias, los fetos, bebés y niños pequeños son los principales grupos de riesgo o los más vulnerables ante la exposición a los plaguicidas. "El uso intensivo de productos químicos en la agricultura industrial crea un riesgo innecesario y evitable para la salud humana y para la salud del planeta. Es urgente un cambio hacia la agricultura ecológica y evitar así los riesgos asociados a la agricultura industrial", ha concluido Ferreirim.

Para escribir un cometario debes estar registrado.